LMNEUQUEN // Mambo Hipnótico
- semidawi
- 11 ago 2013
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“SemiDawi”, la original mezcla de sonidos y pinturas, donde Sergio Dawi hace música y Semilla Bucciarelli se dedica a pintar, se presenta hoy a las 21 en MEET.
Neuquén > El proyecto iba paralelo a Los Redondos. Desde hace 15 años que vienen con el tema, pero recién hace dos que el destino hizo que se cruzaran, y así se reflotó la idea de realizar SemiDawi, creación arte-musical a cargo de dos ex Redondos: Sergio Dawi (saxo) y Semilla Bucciarelli (bajo), que hoy por primera vez se presentará a las 21 en el espacio ubicado sobre Ruta 22 (Km. 1.214, Cipolletti). Una hora más tarde, la banda local Circo Negro hará su actuación para celebrar sus cuatro años de vida. El espectáculo, denominado "SemiDawi, ambos a la vez", es una puesta audiovisual en el que mezclan música y pintura en vivo. "Esto lo hacemos en directo y cada noche es diferente e irrepetible", aseguró Dawi, quien con su saxo transita por los géneros del rock y el jazz, entre otros, mientras el trazo de Semilla va apareciendo.
El show reunió al saxofonista y al bajista (en esta oportunidad plástico) de uno de los proyectos más importares del rock nacional: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y no separa ni las palabras de sus títulos. "Es un poco esta historia de fusionarnos todo lo posible, para que nos quede presente a nosotros que lo estamos haciendo, pero sobre todo a los que nos vienen a ver. Tiene que ver con incorporar lo lúdico, porque está bueno esto de jugar ya de grandes”, dijo Dawi. El innovador ensamble artístico parte del saxo, samplers y looperas que ejecuta Dawi, junto a los trazos y dibujos, creados en el momento, por la imaginación de Bucciarelli en un ordenador que proyecta en una pantalla. Una puesta original en donde sorprendentes historias viajan en cuadros sonoros puestos al servicio de la imaginación. Cuadros que se tocan y sonidos que se pintan con melodías del mundo del blues, la electrónica, el rock, el funk y el jazz, los rojos, azules, negros y amarillos. ¿Cómo surge la idea de este espectáculo? Encontramos un formato que de alguna manera lo que veníamos haciendo en paralelo a Los Redondos, de experimentar y fusionarnos en estos dos lenguajes. Viene desde hace 15 años. Tenía un dúo que se llamaba Dosaxos2, y Semilla venía como invitado y participaba dentro de la plástica, y nosotros nos hacíamos cómplices de esas pinturas, de esa paleta. El formato de alguna manera ya lo hacíamos. Hace cosa de dos años, Semilla hacía una exposición en La Plata y me invitó. Pusimos esto con la idea de hacer una performance, pero estuvimos una hora dibujando y tocando. Eso nos dio la pauta de que había muchas cosas que estaban buenas para seguir elaborando, seguir profundizando. Nos dimos cuenta de que teníamos bastantes cosas entre manos para mostrar de una manera más formal, excediendo lo efímero de una inauguración. De a poco nos acomodamos a la idea y estamos muy conformes. ¿Y cómo viene funcionando? Está dando sus frutos, y hace un par de años que disfrutamos mucho con este nuevo formato, en donde básicamente hacemos cuadros sonoros, en donde hay musas inspiradoras, en las que en algunos momentos Semilla pinta mis temas, y en otros yo sonorizo sus cuadros. En la parte técnica Semilla pinta en una tableta digital, y esto se proyecta en una pantalla de seis metros por tres, muy grande, en donde estoy con un mameluco blanco y mis aparatos, procesadores, que permiten de alguna manera que lo mío salga digitalizado, emparentándome con la práctica digital de él. Están en un lugar totalmente diferente, no es sólo rock. No, los géneros son varios, hay desde rock al jazz; pero siempre abordado desde una forma no ortodoxa. Dando lugar a la inspiración y a lo que sale, tiene que ver con un mundo onírico y una mirada también lúdica, te diría que también de la realidad. En lo que hacemos podemos hablar de situaciones actuales, sin la necesidad de hacer una crónica con los elementos que actualmente se hacen, sino abordado desde un mundo más abstracto. ¿Cómo responde el público a una propuesta tan diferente? Nosotros contamos con muchos años de experiencia de escenario, que también nos dan la concentración y el seguimiento que podemos hacer con el público. Este desafío nos sorprende noche a noche porque la gente se queda como muy impactada, y casi en un estado medio hipnótico, siguiendo el trazo de la creación de Semilla, porque esto lo hacemos en directo y cada noche es diferente. Por otra parte, estamos muy contentos de estar en el Sur y muy contentos porque estamos haciendo lo que quisimos, que hoy por hoy es mucho. Es un show en el que la improvisación juega un papel importante, ¿cómo lo preparan? En la improvisación está un poco la riqueza de la comunicación, en donde él con sus colores y yo con mis sonidos podemos jugar. Siempre la improvisación está puesta desde un lugar de partida, sabiendo con que musas abordamos el cuadro sonoro y adonde vamos a llegar. Y en el medio está el truco. Improvisamos pero no somos improvisados. Se ponen en juego varios sentidos, pero pareciera que aquí sobran las palabras. No te creas, hay palabras y mucha comunicación con el público. Puede ser dicha por mí o escrita por Semilla pero es en el campo de lo que sentimos en ese momento. Por eso sostenemos que cada espectáculo es único, hay veces que hay más, otras menos. ¿Lo están llevando de gira por todo el país? Sí, estuvimos en Jujuy, vamos a ir a Salta, la semana pasada estuvimos en Montevideo. Fuimos a Mendoza varias veces, Rosario, Córdoba y el sur estaba pendiente. Por otra parte, es un espectáculo bastante viajero porque no necesitamos la tecnología o el armado como una banda. Con pocos elementos podemos viajar, con nuestro armamento digital. Formaron parte de una de las bandas más importantes del rock argentino y hoy el tiempo los reencuentra, ¿cómo se vive eso? Con Los Redondos fueron muchísimos años de transpirar la camiseta. Uno es una sumatoria de experiencias y esta fue una muy intensa, que sigue presente por más que la banda no está tocando. Nosotros dos es en este espacio donde pudimos abonar una química que en este momento pudimos llevar a otro lenguaje. Nos sirvió para conocernos y hacer cosas juntos, ya en otro ámbito. Después de varios años de ser aclamados por un público masivo ¿cómo fue seguir tocando? Para nosotros, en todo ese tiempo de Los Redondos aprendimos a estar en un escenario en estado de plenitud, con muchísima intensidad y eso se da en un estadio, pero también en un lugar con poca gente. Es algo que tenemos incorporado. Igual este espectáculo lo considero más como un teatro de cámara, para un grupo reducido, que para un estadio; es esto lo que queremos decir hoy por hoy, es otro viaje. Se habla mucho de un reencuentro con el Indio, ¿qué novedades hay en ese sentido? Seguramente vamos a tocar a fin de año, sabemos que hay un tema del que vamos a participar en el disco y estamos en los últimos retoques de esa grabación. En principio es eso, y seguramente vamos a estar en la presentación en vivo, y va a ser algo buenísimo. Va a ser un encuentro con él y con la gente después de tantos años y desde otro lugar. (L.V.)